El gobierno de Chaves anunciaba esta semana que todos los andaluces con ingresos de menos de 3.000 euros mensuales tendrán una vivienda Una de las encuestas de esta semana de la COPE era precisamente que le parecía a los internautas y a los oyentes de esta emisora la noticia. A la mayoría, fatal. La opción más elegida: “Mal, una sociedad no funciona si el Estado trata de sustituir al mercado”. Quizás el problema sea precisamente ese, la falta de intervención –bien entendida- que padece desde hace años un producto que es de primera necesidad. Y es que, aunque, gracias a las obras del AVE, ha aumentado el número de puentes, por lo menos en la comarca, estos no son la solución. Existe un Ministerio de Vivienda, pero la mayoría de las competencias las tienen las Comunidades Autónomas y cada una hace lo que puede o, lo que quiere. Los Ayuntamientos juegan un papel propio, algunos de la comarca se han comprometido a que el porcentaje de vivienda protegida –una fórmula efectiva para regular el mercado, que no intervenir- esté entorno 40% de la obra nueva. Pero faltan leyes. No todo vale. Una regulación seria y decidida. No es socialismo, no es marxismo, es pura lógica. No todo puede ser negocio y de los anuncios, excesivamente populistas, por ahora dudo bastante.
Publicado en EL FAR, el 9 de septiembre del 2007